OK, la cagué. Me metí con el esposo de mi amiga, con mi novio borracho no sé dónde y la esposa quién sabe. MAL.
Mal... no por el placer logrado, no por la pasión olvidada, no por la belleza de seguir tan al tanto de mis instintos, no por el por fin haberlo besado, no por la excusa de estar tremendamente embriagada en él y en alcohol, no por que puta que rico estar tan viva.
Mal por todo lo demás. Por dejar a un lado el camino correcto, por no haber controlado el deseo (una vez más, cómo no), por no haber demostrado que puedo ser un ángel, por no haber continuado con la idea de que ser recta tiene sus beneficios morales, soberbios y de altura. Mal porque cuando los vea de nuevo, que me trague la tierra. Mal porque sigue siendo un secreto a punto de que me explote en las bolas que no tengo.
En fin. Por donde lo mire tiene sus desencuentros.
Debiera sentirme absolutamente culpable. Pero parte de mí guarda el encanto, el sabor a hoy.
Mal... no por el placer logrado, no por la pasión olvidada, no por la belleza de seguir tan al tanto de mis instintos, no por el por fin haberlo besado, no por la excusa de estar tremendamente embriagada en él y en alcohol, no por que puta que rico estar tan viva.
Mal por todo lo demás. Por dejar a un lado el camino correcto, por no haber controlado el deseo (una vez más, cómo no), por no haber demostrado que puedo ser un ángel, por no haber continuado con la idea de que ser recta tiene sus beneficios morales, soberbios y de altura. Mal porque cuando los vea de nuevo, que me trague la tierra. Mal porque sigue siendo un secreto a punto de que me explote en las bolas que no tengo.
En fin. Por donde lo mire tiene sus desencuentros.
Debiera sentirme absolutamente culpable. Pero parte de mí guarda el encanto, el sabor a hoy.



